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Invertir con bienes inmobiliarios

Deja de trabajar ya

A mí me gusta trabajar… Para mí. Ya no quiero tener jefe, ni jefa, ni nada por el estilo. Lo he vivido y no me encaja.

Ese también fue uno de los motivos por el que quería que mi casa se pagara ella sola. Si mi casa se paga, dejo de tener uno de los gastos más grandes que tengo en mi presupuesto (la hipoteca o alquiler) y por lo tanto, más libertad a la hora de percibir ingresos. Puedo decidir si trabajo o no, según lo sienta.

Entonces me compré una casa que dividí en cuatro casas. La casa es grande, sino imposible hacer esto. Es un chalet adosado de unos 300 metros. Hice una obra para que todas las casas fueran independientes las unas de las otras. Yo vivía en una de esas casas y alquilaba las otras tres. Con el dinero de esos alquileres se pagaba la hipoteca de la casa, los gastos, el mantenimiento, los impuestos y dejaba algo más de dinero para mí. No está mal.

Me marché de esa casa. Ahora alquilo las cuatro casas.

En la casa nueva tengo otra división y por ahora tenemos 2 casas, la mía y otra que se alquila.

Yo ya no sé tener una casa en la que tenga que pagar un alquiler o una hipoteca. Esto es algo que le dejé muy claro a mi pareja cuando tuvimos la necesidad de mudarnos: en mi familia no se pagan ni alquileres ni hipotecas.

Y así es como dejas de trabajar. De repente empiezas a generar ingresos con tu propia casa, y eliges si trabajas o no. Cómo cambia cuando lo haces desde la elección y no desde la obligación.

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